"Se trata del perfeccionamiento de la función“

Una entrevista de Thomas Edelmann con Michael Sieger de Sieger Design

Dornbracht es conocida por su excelencia en el diseño de griferías de baño. Tras la adaptación del Tara Classic como mezclador monomando y como grifería profesional para la cocina, ahora han diseñado tres nuevas griferías. ¿Qué concepto hay tras esta ofensiva de productos?

El objetivo es ofrecer también en la cocina la alternativa de un gran número de griferías de ambicioso diseño y calidad, ya que los gustos y estilos individuales son diferentes. Generalmente nos interesa el diseño funcional en la cocina.


¿Por qué el diseño de las griferías de cocina está pasando cada vez más a primer plano?

La conciencia cada vez mayor de entender el baño como un espacio de diseño exigente, que ha quedado reflejada en el diseño de nuevos edificios o reformas, ha llamado nuestra atención. Desde hace algún tiempo, también la cocina vuelve a ser de interés general. Pasa de ser un espacio de servicio que se quedaba al margen de lo que sucedía en el hogar a un lugar central en el que se cocina en compañía, en el que uno se encuentra con los amigos y charla. Este desarrollo también provoca últimamente una mayor demanda de productos bien diseñados.


¿Sus diseños están destinados a un tipo de cliente concreto?

Nos orientamos hacia clientes interesados por el diseño. Pero también entre los amantes del diseño hay gustos diferentes. Unos prefieren formas más bien redondeadas, mientras otros formas más angulosas, y ambos esperan encontrar las opciones apropiadas para su cocina. Así, las tres nuevas gamas de griferías funcionan como iconos, como puntos culminantes creativos de una cocina que armonizan con los correspondientes elementos, como las manillas y los acabados.


¿En qué se distinguen las tres líneas, Elio, Maro y Lot?

Lot y Maro se caracterizan por su diseño angular moderno donde Maro, en virtud de su radio, en cierto modo es una transición a Lot, la forma más abstracta de las tres. En cambio, Elio se corresponde más con la imagen que uno tiene cuando se imagina una grifería de cocina arquetípica. Básicamente desarrollamos nuestros modelos principalmente a partir de formas geométricas elementales, logrando así no sólo un efecto de gran alcance, sino también de longevidad.


Las griferías de cocina han estado siempre marcadas por la funcionalidad. Una grifería de cocina tiene un caño diferente; a veces es extraíble o se puede girar de una pica a otra. ¿Por qué cada una tiene tanta variedad de opciones?

Eso se debe a las distintas necesidades. Algunos clientes confían en estos detalles funcionales mientras que otros puede prescindir de ellos. Uno puede decir “me gustaría tener un mezclador monomando y controlarlo todo con una sola mano, porque es práctico”. Una persona que utiliza normalmente agua fría en la cocina, tal vez prefiera una grifería de dos manillas o tres orificios. Nosotros satisfacemos sus demandas con nuestros productos. En la parte funcional, Elio y Meta.02 conforman la gama más amplia, con muchas variantes: con o sin ducha extraíble y juego de ducha separado, con mezclador integrado en el cuerpo de la grifería o con mezclador libre. La serie Elio ofrece básicamente las mayores posibilidades funcionales.


¿Hay alguna relación con el resto de las griferías de Dornbracht?

La hay. Queremos ofrecer una amplia gama de griferías de cocina similar a la que ofrecemos para la zona de baño. Con Tara tuvimos éxito con características cilíndricas; por el contrario, el actual éxito de ventas de Dornbracht –  MEM – es más bien angular en el diseño. Sólo los requisitos en la cocina son diferentes. Mientras en el baño se trata de una nueva cultura, un nuevo ritual de uso, en la cocina se busca más la funcionalidad. Por esta razón, en la cocina no trabajamos, por ejemplo, con un caño de salida en cascada, sino con griferías angulares que incorporan todas un difusor.


¿Qué consecuencias tienen las diferencias entre ambos mundos, el de la cocina y el del baño, para el diseño?

Las diferencias podrían ser aún más claras en el futuro. Los requisitos técnicos de diseño en la cocina son más exigentes que en las griferías de lavabo. En el baño, la ducha y la bañera las funciones son más complejas que en el lavabo, que básicamente se utiliza sólo para lavarse las manos y los dientes. Por el contrario, en la cocina, lleno el fregadero para lavar la ensalada y a lo mejor incluso necesito una pequeña pica para coger sólo una cucharada de agua para mezclar con una salsa.


¿Qué grifería utiliza hoy en su cocina?

La Tara Classic Professional con mezclador monomando, es decir, la que tiene la ducha profesional. Tenía la Tara Classic pero cuando salió al mercado la versión profesional la cambié. Y como no quería hacer un agujero adicional en el mármol me decidí por la variante con ducha integrada.


¿Cuáles son los cambios característicos del desarrollo de los próximos tiempos?

Como en el baño, también en la cocina se trata, ante todo, de perfeccionamiento. Al menos por lo que respecta a las griferías, en el baño se trata más bien de perfeccionar el disfrute y la vivencia; en la cocina, por el contrario, se trata del perfeccionamiento de la función y la especialización. Junto a Dornbracht tenemos la oportunidad de concentrarnos sistemáticamente y en gran medida en el desarrollo de soluciones técnicas atractivas. 


Si mira un poco hacia el futuro, ¿cómo ve los puntos de agua o las griferías dentro de veinte años?

Creo que la electrónica tendrá un papel más importante en las griferías. Para un control más preciso y exacto. Debido a la limitación de los recursos naturales, el uso económico del agua se convertirá en un tema importante del que ya se ocupa también nuestra generación. En los próximos diez años, esto llevará a un cambio en el diseño de la zona de baño. El agua será un medio preciado y por eso crearemos también griferías valiosas y lujosas.